sábado, 23 de mayo de 2009

Sensaciones

Una noche en el parque. Un largo paseo mientras el agua helada de las olas refresca tus pies. Una copa. Un helado. Un mechón de pelo. Una sonrisa. Una gota de agua en la nariz. Una mirada. El roce de tu dedo meñique sobre la piel de mi brazo, que responde estremeciéndose. El Sol calentando mi rostro. Nubes en tu cabeza. Agua.
Paz en la noche. Tormenta. Una película bajo la manta. Olores. Chocolate. El viento en mi cara. Ver pasar los coches desde una ventana. Reir. Zapatillas. Música que viaja erizando el vello de tu nuca. Un abismo. Tiempo. Nieve. Una montaña mágica. Un baile.
Un beso que me apasiona. Una caricia que me estremece. Una duda que me atormenta. Una mirada que me apacigua. Un odio que me contamina. Un amor que me invade. Una pasión que me hace perder el sentido.

Un deseo que se cumple. Y otro que no.
Un error. Y un acierto.
Una pregunta. Y una respuesta.

Una opresión en el pecho que se libera con un grito de esperanza que hace eco en la noche y que baña los corazones solitarios y alimenta las ilusiones de aquellos que creyeron haberlas perdido.
Una mirada hacia atrás para no confundir la dirección del camino que tienes enfrente y que te conduce a lo desconocido.
El sabor dulce de todo aquello que aún queda por descubrir. El salado de los recuerdos que te pican en la punta del estómago. El ácido de la intensidad de algunos momentos. Y el amargo del desengaño.

Sensaciones. Sólo sensaciones sin las cuales la vida dejaría de tener sentido.